Introduce en el vaso del robot de cocina o de la batidora el maíz bien escurrido, el yogur, el curry, el jengibre, el cilantro fresco y los 200 ml de agua fría.
Añade una pizca de sal y pimienta negra al gusto.
Tritura todos los ingredientes durante unos minutos hasta conseguir una crema fina, suave y homogénea. Si prefieres una textura más ligera, puedes añadir un poco más de agua fría.
Prueba la sopa y rectifica de sal, pimienta o curry según tu gusto.
Si has utilizado todos los ingredientes fríos, puedes servirla directamente. Si alguno de los ingredientes estaba a temperatura ambiente, introduce la sopa en la nevera durante unos minutos hasta que esté bien fría.
Sirve en cuencos o vasos y termina con unas hojas de cilantro fresco por encima.
Una receta sencilla, refrescante y perfecta para disfrutar del verano sin complicaciones.