Comienza preparando el bulgur. Lleva el agua a ebullición junto con media pastilla de caldo de verduras. Incorpora el bulgur y cocina siguiendo las indicaciones del fabricante, normalmente entre 10 y 12 minutos, hasta que absorba el líquido y quede tierno. Remueve con un tenedor para separar los granos y reserva.
Mientras tanto, corta el brócoli en ramilletes pequeños y cuécelo durante unos 4 o 5 minutos en agua hirviendo con sal, o al vapor, hasta que quede tierno pero ligeramente firme. Escúrrelo bien para eliminar el exceso de agua.
Mezcla el bulgur con el brócoli y las pasas. Añade un chorrito de aceite de oliva, un poco de pimienta negra y remueve para que todos los ingredientes queden bien integrados. Reserva caliente.
Precalienta el horno a 190 ºC con calor arriba y abajo. Coloca los lomos de salmón sobre una bandeja de horno, añade un chorrito de aceite de oliva, sal, pimienta, eneldo seco y la ralladura de limón repartida por toda la superficie. Hornea durante 15-18 minutos, dependiendo del grosor de los lomos, hasta que el pescado quede jugoso.
Mientras el salmón se hornea, prepara la salsa. Sofríe la cebolla y el ajo muy picados en una sartén con un poco de aceite de oliva hasta que estén tiernos. Añade los champiñones picados y cocina durante unos minutos hasta que pierdan toda el agua y comiencen a dorarse.
Incorpora la salsa de soja y la mostaza, mezcla bien y añade la leche evaporada. Cocina a fuego suave durante unos 5 minutos, removiendo de vez en cuando hasta obtener una salsa cremosa. Añade perejil fresco picado, pimienta negra y rectifica el punto de sal.
Sirve el salmón recién hecho acompañado del bulgur con brócoli y pasas, y presenta la salsa cremosa de champiñones aparte o sobre el pescado.