Comienza lavando bien las lentejas bajo el grifo. Colócalas en una olla junto con el puerro, la cebolla y la zanahoria cortados en trozos grandes, la hoja de laurel y el agua o caldo. Lleva a ebullición y cocina a fuego medio durante 25–30 minutos hasta que estén tiernas, pero mantengan su forma. Añade la sal al final de la cocción. Retira el laurel y reserva tanto las lentejas como parte del caldo.
Para la mousse, calienta un chorrito de aceite en una olla y añade las lentejas cocidas. Incorpora la leche de coco y un poco del caldo de cocción, dejando que se integren los sabores a fuego suave durante unos minutos. Añade el comino, la nuez moscada, sal y pimienta, y tritura hasta obtener una crema muy fina. Para un acabado más elegante, pasa la mezcla por un colador o chino. Ajusta la textura con más caldo si es necesario, buscando una crema sedosa y ligera.
Para las lentejas crujientes, asegúrate de que estén bien escurridas y secas. Mézclalas con aceite de oliva, sal y pimentón dulce. Cocínalas en air fryer a 190 °C durante 12–15 minutos o en horno a 200 °C durante 15–20 minutos, removiendo a mitad de cocción, hasta que queden doradas y crujientes.
Escalda los brotes en agua hirviendo durante 10–15 segundos y enfríalos rápidamente en agua con hielo para fijar el color y mantener la textura. Escurre bien y reserva.
Para la espuma, calienta la leche de coco con el caldo sin que llegue a hervir. Añade una pizca de sal y emulsiona con la batidora inclinada para generar una espuma ligera.